Cuando llega agosto, casi sin darnos cuenta, entramos en modo automático 😎​. Hay quien hace las maletas y se va de viaje, otros/as se quedan en su lugar de residencia, pero con la agenda más despejada, pero casi todo el mundo compartimos la sensación de que cuidarse en verano significa «desconectar» y no hacer nada, lo que viene siendo, pasar del silloning al hamaquing y vuelta a empezar.  

El problema es que muchas veces desconectamos la mente, pero no el cuerpo o viceversa. Seguimos arrastrando la misma tensión en el cuello o la misma fatiga, la molestia en la espalda o dándole vueltas en la cabeza al mismo asunto 😵‍💫​… solo que ahora con menos ajetreo de por medio. 

Este artículo es una invitación a parar un momento, escucharte a ti mismo/a y preguntarte qué necesitan realmente tu cuerpo o tu mente 🤔​. Escucharte no significa llenar agosto de propósitos ni de rutinas nuevas, o agotarte de pensar.  

Significa hacer lo necesario, ni más ni menos. 

Es el momento de atender esas señales físicas que llevas meses aplazando y, de paso, aquietar ese runrún mental que llevas arrastrando sin darte cuenta. 

Escucharse en agosto para cuidarse en verano

Las señales que llevas meses ignorando

El cuerpo no suele gritar de golpe. Avisa poco a poco: rigidez que aparece al levantarte, un cansancio que no se va ni con ocho horas de sueño, sensación de pesadez que atribuyes al calor o al estrés del trabajo. Son señales pequeñas, fáciles de justificar, y precisamente por eso las postergamos. El problema es que ignorarlas no las hace desaparecer, solo las acumula 😫​. 

Igual con la mente, que no tiene un botón de apagado durante las vacaciones y va sumando asuntos que nos hacen conciliar el sueño peor que los 29º a las 12 de la noche. 

Tampoco son “cosas de la edad” o “carga de la vida adulta”, son avisos de que algo en tu equilibrio físico o mental necesita revisión. ⚖️

Al pasar muchas horas en una silla, estar meses moviéndote menos que tu cactus o con un descanso más bien escasito, es muy probable que tu cuerpo esté mostrando alguna tensión, molestia y/o fatiga persistente.  Vamos, que estás más tieso/a que tu cactus otra vez ​🌵​.

Y conviene no perder de vista que el cuerpo y la cabeza no van cada uno por su lado: la tensión que se acumula en el cuello suele tener mucho que ver con la tensión que llevamos dentro, y calmar una ayuda a calmar la otra. 

Agosto como espacio de escucha y reconexión, no de rendimiento 

¿Cuáles son las mejores maneras de cuidarse en verano?

Pues hay dos formas de descansar y cuidarse en verano, y no son iguales. El descanso pasivo es quedarse quieto/a, sin más: apalancarnos en el sofá 🫠​, la siesta, horas sin hacer nada (aunque ya habíamos quedado en que estarse quieto/a como una planta pasa factura). 

Que a veces es un planazo y sí es necesario cuando de verdad lo necesitamos, pero por sí solo no va a hacer que desaparezcan todos nuestros males (por mucho que nos gustaría).   

Sin embargo, el descanso activo es el tipo de descanso que realmente restablece, porque combina la calma con el movimiento que el cuerpo necesita para no oxidarse. Y esa combinación también ayuda a que la mente se despeje sin necesidad de analizarlo todo. 

El descanso activo implica moverte de forma consciente, aunque sean acciones suaves como caminar, estirar, nadar (de tranquis)… se trata de cuidar tu movilidad corporal sin exigirte rendimiento 

Y precisamente por eso agosto, un mes generalmente con más calma, es un buen momento para probar esta forma de cuidarse en verano. Fuera de la rigidez del calendario laboral, las vacaciones ofrecen algo poco habitual: tiempo sin la presión de rendir (ni con el cuerpo ni con la cabeza). Es un contexto ideal para observar cómo te sientes, probar hábitos saludables sin la urgencia de «tener que cumplir un objetivo» y empezar a construir una relación distinta con tu cuerpo y con tus propios pensamientos. 🤗​❤️​

Cuidarse en verano no se trata de «compensar» excesos, ni de resolver de golpe y plumazo todo lo que te preocupa, sino de usarlo para escuchar qué necesitas de verdad, sin exigirte una respuesta inmediata. 

Por dónde empezar a escucharte este agosto

Pregúntate cómo están tu cuerpo y tu mente. 

👉​ Para tu cuerpo, nada de extremos. Ni lanzarse a entrenar todos los días ni tampoco quedarse completamente parado/a. El punto intermedio suele ser el más efectivo: caminatas de veinte o treinta minutos, estiramientos suaves al despertar, alguna sesión de natación si tienes acceso…  

La clave no es la intensidad, es la constancia y la atención con la que te mueves. Preguntarte ¿cómo se siente mi cuerpo hoy? antes de decidir qué hacer es, de por sí, es una manera fantástica de cuidarse en verano. 

Si las molestias llevan tiempo instaladas, o simplemente quieres empezar con una base sólida en lugar de ir a ciegas, contar con alguien que valore tu situación concreta marca la diferencia 

La fisioterapia preventiva puede identificar desequilibrios antes de que se conviertan en lesiones, y un entrenamiento personal adaptado a tu momento (en vez de esa rutina genérica de internet que haces siempre igual, sin importar cuándo y dónde) te ayuda a moverte con seguridad y sin sobrecargarte.  

escribir para escucharse y cuidarse en verano

👉​ ¿Y el coco 

Tómate un tiempo para identificar cuáles son esos asuntos que te están generando más preocupación. Si no lo consigues de primeras (porque a veces tenemos claro “el temita” y otras no tanto), observa cómo te sientes.

Plasmarlo en papel suele ayudar a ponerle nombre a cómo nos sentimos y desde ahí buscar el origen. A veces nos damos cuenta y podemos tomar decisiones, tener una conversación pendiente, cerrar un capítulo de nuestra vida, o borrar algunas cuentas de nuestras redes (seguro que al leer esto ya piensas en alguna 😏, pues ya sabes ​😉​).

⚠️​ Si consideramos que necesitamos apoyo externo, ya sabemos el siguiente paso a dar cuando podamos. 

En Saludando te ayudamos a escucharte y cuidarte este verano 

Como hemos dicho, para salir de un atasco mental, te animamos a que consultes con un/a profesional de ese campo. 

En lo físico, Saludando, en el centro de entrenamiento y fisioterapia de Chueca y centro de fisioterapia de Avenida de la Ilustración, (ambos en Madrid) trabajamos precisamente desde esa idea: el bienestar integral no llega de golpe ni con soluciones genéricas, sino con atención a lo que cada cual necesita en cada momento, aquí también escuchamos a tu cuerpo.

Si este agosto te apetece hacer una pausa activa y escucharte de verdad, con acompañamiento profesional en entrenamiento personal o fisioterapia, aquí estamos para ayudarte a dar ese primer paso y que empieces, esta vez de verdad de la buena 🤞​, a cuidarte en verano. 

Saludando. Cuídate 💚