//Cambiar de hábito y no morir en el intento (IV de IV)

A lo largo de los capítulos anteriores hemos ido desgranando, contextualizando y entendiendo tres pilares fundamentales para que cualquier proceso de cambio llegue a buen puerto. En el primer capítulo hablábamos de identificar un porqué potente, definitivamente, existen los porqué que vienen desde dentro, desde el instinto y los porqué que son “porque bueno, si fulanito lo hace, si mi primera opción no funciona, quizás aun no estando muy convencido sea una buena opción”. Si encuentras tu porqué de raza, y para ello quizás tengas que hacerte preguntas diferentes y rodearte de gente diferente, tendrás ventaja en la partida, si te encuentras en el segundo caso, créeme tendrás que hacer y cumplir a raja tabla los pilares de los que estamos hablando en estos artículos, si no, la motivación no la vas a encontrar o se perderá al girar en la esquina. Si la semilla es la adecuada, pueden producirse cosas extraordinarias. Entenderás perfectamente que una semilla, un porqué poderoso, en una tierra seca, con plantas más fuertes a su alrededor que le roban nutrientes y el agua, no tendrá muchas probabilidades de germinar ni de crecer hasta convertirse en un árbol resistente. El entorno en el que crezca la semilla son los siguientes pilares. Sin un entorno adecuado, se acabó el proyecto. (aquí el primer capítulo)

secuoya

una semilla de calidad en un entorno adecuado

En el segundo capítulo hablábamos de la importancia de tener un contacto diario con tu objetivo. El contacto es como el agua para la semilla. Probablemente sirva regar una vez al mes tu planta, pero créeme que es más efectivo tener un goteo constante. Si después quieres profundizar en esto (aquí el segundo capítulo)
Y en el tercer capítulo hablábamos de medir y cuantificar si todo iba bien. Imaginemos la secuoya creciendo en sus primeros meses, una ráfaga de viento puede desviar el tronco unos milímetros. Si no medimos, no sabremos que ha habido una variación que tendrá consecuencias irremediables años más tarde. Afortunadamente un buen jardinero, con la sensibilidad adecuada puede ayudarte a seguir en la línea a tu objetivo. (aquí el tercer capítulo)

Pero hablemos del cuarto Pilar. El cuarto pilar fundamental para mantener tu constancia activa y viva, es quizás el más importante para el largo plazo. Es el pilar que, y siguiendo el simil del barco de vela que poníamos en los capítulos anteriores, asegurará viento constante y en la dirección adecuada para que tu barco llegue a puerto. El cuarto pilar es la Tribu, el grupo de apoyo. Los principios del contacto y de la medición puedes organizarlos y ponerlos en práctica tú solo, pero en este cuarto pilar debes relacionarte con tu alrededor. Recuerda este proverbio, que probablemente adquiere un sentido mayúsculo en tu proceso de cambio,

Si caminas solo llegarás más rápido,
Si caminas acompañado llegarás más lejos.

Cuando uno se va haciendo adulto, pierde la capacidad de hacer nuevos amigos. Particularmente a las personas a las que ayudo se lo digo muy claro: si no tienes en tu círculo familiar o en tu círculo de amigos a nadie que comparta tu nuevo Yo, si nadie te sigue al irte a andar todos los días, si nadie se anima a desayunar más proteína, si nadie se anima a salir con la bicicleta los domingos, o si nadie entiende la importancia de ir a cenar a un restaurante donde no haya calorías baratas, entonces necesitas nuevos círculos, nuevos amigos. Nuevos amigos no quiere decir que elimines los anteriores, ni mucho menos, no debes cambiar de amigos, pero sí agregar otros a tu lista. ¿Eres autosuficiente y no necesitas a nadie? Perfecto. No llegarás tan lejos como con una tribu.
Entiende que lo único seguro es que vendrán cambios en tu vida, existen ciclos naturales, y no puedes cambiarlos. No puedes cambiar que llueva, pero sí hacerte con un paraguas que te ayude a atravesar la tormenta. La tribu es eso. En tus momentos de bajón, en los que te sientas parado, la tribu te generará inercia. Porque todo cambio y todo proceso de mantenimiento necesita inercia constante. Si para el viento, el barco de vela para, pero afortunadamente la tribu es como la marea que te ayuda a seguir sin darte cuenta. Debes buscar un Grupo que se asemeje a ti, que entienda tus circunstancias y que te sirva para cargarte de energía.
Una cosa, pertenecer a un grupo no es un derecho, en un grupo tienes la obligación de participar, por supuesto a tu manera, pero en la Tribu hay que particpar.- Es que yo no soy de escribir en el Whatapp de grupo! Y qué pretendes? Que alguien se acuerde de ti cuando has estado 3 meses sin participar ni aparecer? No tienes tiempo de escribir? Pon unas palmitas, un dedo arriba o un flamenca, pero participa, porque recuerdas el pilar del contacto. Esto te hará contactar de nuevo y probablemente de subirte de nuevo al carro.
Los problemas y los cambios te dejan normalmente noqueado cuando son sorpresa, por ello te debes adelantar. -Si yo comía bien hasta que empecé a trabajar. -Si yo tenía tiempo de preparme la comida de media mañana hasta que tuve los hijos. – Si yo hacia mucha bicicleta de jovén pero me lesioné y ya después me casé y después… Participa en el club ciclista de tu pueblo, probablemente te encontrarás en el supermercado a alguno de tu «Tribu Cislista» diez años después. Quizás ahí surja el “vente mañana, vamos a salir muy tranquilos, a disfrutar”. Este es el poder de la Tribu. La energía va y viene, y habrá momentos en los que tú no encuentres tu energía.

Te animo a que en tu proceso de cambio seas planificador, recuerda, adelántate a los problemas que van a llegarte, y haz una pequeña evaluación sobre el grupo al que quieres participar, es decir, parece evidente de que si estás iniciándote en la bicicleta, el grupo de ciclistas “Amantes de las puertos de montaña difíciles y de los descensos arriesgados”, no es quizás el grupo para el momento en el que te encuentras. Si estás empezando a interesarte por una alimentación más natural, probablemente el grupo de “no vayas más al supermercado, ten una gallina y un huerto en casa” tampoco sea la opción que mejor te convenga en este momento. El cambio puede ser “traumático” si te insertas en una tribu con unas ideas llamémosla “rompedoras para tu momento” ya que no entenderás su lenguaje, sus porqués, ni entenderás de lo que hablan. Todo es un proceso, probablemente en unos meses o en unos años, podrás derivar por una línea parecida, pero no debes perder el foco inicial.
Si después de un tiempo buscando algún grupo en tu entorno que pueda cumplir con tus necesidades, después de preguntar en el polideportivo, a tu amigos que ya están en la línea que buscas, si después de todo no encuentras nada, te aconsejo dos opciones. Únete a un grupo virtual, internet es una herramienta fantástica para compartir con personas tus mismo intereses, aún a cientos de kilómetros, o una segunda opción, genera a pequeña escala tu grupo. Anima y muéstralo abiertamente, un cartel en el polideportivo “interesados en salir con la bici los domingos a ritmo de iniciación, por favor, contacten conmigo en el tel…”.

La energía en las tribus que das un día se te devuelve en los momentos en los que ves todo negro. El camino de tu cambio será muy difícil y costoso. Cambiarás muchas cosas, algunas por convicción, otras por imitación, otras por obligación, otras bebiendo de “esa agua que nunca ibas a beber”, otras sin darte cuenta. El grupo será tu fuente de inspiración, en el grupo encontrarás la protección que necesitas para no abandonar.

La tribu te protegerá, el árbol solitario si tiene unas raíces muy profundas, soportará el ataque del viento y de la tempestad aun estando en soledad, pero recuerda que si estás empezando en algo, aún no estás preparado para ir solo. Un bosque protege a los árboles de su interior de la las inclemencias del tiempo. Los pingüinos se refugian del frío extremo haciendo grupos en los que van cambiando de posición constantemente, en algunos momentos están en la situación ideal, en el centro, recibiendo el calor de los compañeros, pero no siempre es así, en otros momentos, pasan a una posición exterior, resguardando a sus iguales de un proceso de exposición al frío.

no te salgas de la tribu y protégete con ella

no te salgas de la tribu y protégete con ella

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Antonio López
Entrenador Saludando
antoniolopez@saludando.es

2017-02-24T13:47:46+00:00 septiembre 6th, 2015|Categories: La Actitud como Medicina|0 Comments

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