¿Qué es un buen desayuno?

La gran pregunta que muchos nos hacemos, pero para la cual parece que no existe respuesta ideal.

¿Por qué sucede esto, de verdad no hay un desayuno ideal y nutricionalmente completo?

Efectivamente, no existe el desayuno ideal. De hecho, el desayuno es una de las comidas por las que más nos preguntan en nuestras consultas de nutrición. No hay una respuesta sencilla, y hay que tener en cuenta algunas cuestiones:

Cuando en alimentación hablamos de la dicotomía del bueno/malo, o de saludable / poco saludable. O incluso de los términos completo/incompleto. Hemos de pararnos a pensar que significan estos términos y como los atribuimos a muestra alimentación.

Un desayuno ideal solo podría existir en el caso de una persona hipotéticamente solo hiciera esa comida en todo el día. Por tanto, toda la responsabilidad de aportar toda la energía, los nutrientes, vitaminas, minerales estuviera en esa ingesta.

Sin embargo, las personas no solemos hace una comida al día. Solemos hacer (en la mayoría de casos) de 3 a 5 comidas. Y lo más importante es que en dichas comidas alcancemos nuestras necesidades de forma global.

Independientemente de lo que hayamos aportado en cada una de ellas. Un desayuno en base de fruta puede ser nutricionalmente óptimo si en el resto de comidas completamos el resto que necesitamos. Igual que un desayuno en base de pan blanco simplemente, puede ser perfectamente adecuado si en el resto de comidas conseguimos alcanzar nuestras necesidades.

E incluso no desayunar puede ser totalmente adecuado para una persona que realiza el resto de comidas adecuadas para ella (el tema del ayuno intermitente lo trataremos en otro post).

Para empezar, puedes dar un paso hacia lo saludable en tus desayunos buscando incluir una base de alimentos mínimamente procesados como frutos secos, copos de cereales integrales, aguacate, huevo, leche o alguna verdura y completarlo con algún procesado saludable como alguna bebida vegetal, yogur, kéfir, queso, pan integral y por supuesto café (preferiblemente sin añadir azúcar o edulcorante).

Desayunes o no desayunes, no es obligatorio. Pero si vas a hacerlo hazlo bien, intentando darle sentido y adecúalo a tu estilo de vida.

En estas semanas seguiremos hablando de los desayunos y de como crear el perfecto desayuno para ti. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si tienes alguna consulta. Nuestro equipo de profesionales estarán a tu plena disposición.